El amor propio: 15 pasos para cultivarlo

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¿Qué es el amor propio?

El amor propio es la forma en la cual nos aceptamos, la visión positiva que tenemos sobre nosotras mismas. Es un concepto clave que permite comprender por qué algunas personas tienen dificultades para ser felices, desarrollar relaciones sanas, etc. 

Desde un punto de vista más técnico, el amor propio es uno de los aspectos más importantes del bienestar personal: es el conjunto de las emociones y las predisposiciones que tiene una persona asociadas a la forma de evaluarse a sí misma.

Cuando una persona tiende a valorarse de manera negativa, a percibir todo lo que hace y siente como algo inconveniente, sufre de poco amor propio. Esto afecta seriamente a la persona que lo sufre pues, suele pensar que ese amor solo es posible si alcanza determinadas metas como el éxito económico, el éxito académico, la popularidad, etc. La verdad, el amor propio solo depende de nosotras y no de ningún factor externo.

En este artículo queremos hablarte de algunos aspectos que podrían ayudarte a gestionar de forma adecuada tu amor propio. Al final, incluimos un conjunto de preguntas para la autoevaluación que esperamos sean útiles para realizar una reflexión detenida.

¿Qué pasa si no tenemos amor propio?

Existe una multitud de problemas asociados con la falta de amor propio. Esta no pretende ser una lista completa, pero incluye algunos de los más importantes. Por ejemplo:

  • Timidez
  • Dificultad para confiar en los demás
  • Miedo de asumir nuevas tareas laborales o académicas
  • Tendencia a evitar nuevos desafíos
  • Predisposición a sufrir depresiones
  • Inseguridad en las relaciones con los amigos o la pareja
  • Miedo intenso a perder las personas que considera importantes
  • Fuertes sentimientos de miedo, inseguridad, vergüenza 
  • Sensación de culpa, soledad

Es importante destacar que muchos de estos problemas pueden tener otros orígenes. Sólo estamos afirmando que la falta de amor propio es uno de ellos.

15 pasos para impulsar tu amor propio

Amor propio

Hemos recopilado un conjunto de estrategias probadas que te permitirán gestionar de forma efectiva tu amor propio. Esperamos que te sean útiles.

1. Empieza por enterarte qué cosas te motivan y cuáles hacen lo contrario

Es necesario establecer qué es lo que de verdad te motiva. En ocasiones nos sentimos presionadas con objetivos que no son los nuestros, sino resultado de la presión social: queremos que nuestros padres sean felices o nuestros amigos o nuestra pareja. Así, montones de personas estudian carreras que no tenían nada que ver con sus verdaderos intereses o se dedican a hobbies que les parecen aburridos o participan regularmente de actividades sociales que detestan.

El amor propio empieza por conocer cuáles son tus verdaderos intereses: qué te hace feliz, a qué quieres dedicar tu tiempo. Se trata de poder crecer en nuestros propios términos, dejando a un lado los sentimientos de culpa o arrepentimiento.

2. Haz una lista de lo que has logrado

Deja de concentrarte en las cosas que te hacen sentir mal. Prepara una lista de todas las cosas buenas que has conseguido. No importa qué opinión puedan tener otros de cada ítem en esa lista. Lo importante es lo que piensas tú. Se trata de recordar todo lo que has conseguido con tus propios méritos.

3. Valora tus fortalezas y tus debilidades

Todas tenemos fortalezas y debilidades que, sumadas, somos nosotras mismas. Son parte del mismo paquete por el cual debemos sentir amor propio. En general, lo que en una circunstancia nos puede parecer una fortaleza, en otro momento puede ser una debilidad y viceversa. Por ejemplo, ser tolerante es una clara virtud. Más, puede ser una fortaleza si estamos tratando con un ser amado y una debilidad si estamos tratando con un vecino que abusa regularmente de nuestra amistad. No existe un límite fácil de establecer.

Por eso, dependiendo de cómo nos sintamos podemos sentir que estamos llenas de fortalezas o llenas de debilidades. Cuando una se siente llena de debilidades, debe actuar porque es una señal de que nuestro estado emocional está debilitado. 

4. Convierte en metas las cosas que quieres cambiar

Hay aspectos de nosotras mismas que no nos gustan. Eso nos puede causar muchas inseguridades. Pues, todo lo que queramos cambiar debemos convertirlo en metas, en cosas que queremos y podemos alcanzar. Mantener una actitud positiva con relación a nosotras mismas es muy estimulante y contribuye a nuestro amor propio.

5. Tu actividad de cada día debe organizarse de acuerdo con tus metas

No basta con establecer nuestras metas a partir de nuestro propio conocimiento. Amor propio también es establecer el tiempo requerido para alcanzar nuestras metas. No importa si las queremos alcanzar a corto, mediano o largo plazo: toda tarea que sea importante para nosotras debe contar con el tiempo necesario. Sin embargo, los verdaderos cambios los veremos en la medida en la cual logremos que las metas a mediano y largo plazo ocupen un lugar permanente en nuestras vidas.

Establecer horarios y usar las herramientas disponibles para ayudar a cumplirlos, puede marcar un antes y un después en nuestra vida.

Otro aspecto muy importante es establecer metas realistas. Claro, no tenemos una varita mágica para poder discernir con facilidad cuando una meta es inalcanzable. Pero cada meta a largo plazo va acompañada de una multitud de metas a corto y mediano plazo. Ir paso a paso, cumpliendo esas metas va a ser el mejor indicador de si estamos en el camino correcto o no.

6. Mantente atenta

Es muy importante tener presente lo que piensas, lo que sientes, lo que deseas. Si te mantienes consciente de lo que eres es más probable que actúes de acuerdo con tus propios criterios y menos posibilidades de actuar en función de lo que otros piensen o deseen.

Olvidar esto se traduce en que actuemos, con frecuencia, haciendo cosas que nos molestan por otros, lo que termina convirtiéndose en duros golpes para nuestro amor propio.

7. Prioriza tus necesidades por encima de tus deseos

Es importante atender las necesidades personales por encima de los propios deseos, es decir, amarse a sí misma. Esto evita comportarse de acuerdo con patrones dañinos que te pueden causar daño o mantenerte atada al pasado.

8. Perdona tus propios errores

Está claro que somos responsables de nuestras propias acciones, pero esto no significa que tengamos que recibir un castigo eterno por ellas. Aunque solemos ser muy duras con nosotras mismas, debemos aceptar que somos seres humanos falibles y perdonarnos.

No es posible aumentar el amor propio si no nos perdonamos a nosotras mismas.

9. Dedica tiempo a aprender

Todo el tiempo que dedicas a aprender es un tiempo para ti. ¡Claro! Estamos suponiendo que estás aprendiendo solo aquellas cosas que necesitas o en las cuales estás interesada. El aprendizaje nos permite evaluar con facilidad cómo vamos progresando. Podemos saber si estamos transitando en la dirección correcta y si le estamos dedicando el tiempo necesario.

Aprender es una forma formidable de cultivar el amor propio.

10. Cuida tu cuerpo

No se puede excluir nuestro cuerpo del amor propio. Es imprescindible atender a todas sus necesidades básicas. Es necesario atender a diario nuestra alimentación, realizar ejercicio, tener intimidad. No hay que dudar ni por un minuto el dedicarle a nuestro organismo el tiempo necesario para asegurar un buen equilibrio físico, mental y emocional.

11. Mantente cerca de la gente que te quiere tal cual eres

Nuestro círculo social incide, de forma directa, en nuestro amor propio. No hay forma de evitar que las opiniones de quienes queremos tengan un peso importante en lo que sentimos sobre nosotros mismos. Debemos evaluar con frecuencia, si nuestro círculo se corresponde con nuestros intereses, si nos satisface o no. Podemos, y debemos, trabajar con el objetivo de rodearnos de las personas que nos quieren y nos respetan tal cual somos. Acércate a quienes vean las cosas buenas que hay en tí y, si te lo dicen… ¡mucho mejor!

Una mujer flaca con mucho talento para la pintura, rodeada solo de deportistas de alto rendimiento, podría tener un problema de autoestima.  Esa misma persona, en medio de un colectivo de artistas podría tener una visión muy distinta de sí misma. De eso se trata, de rodearnos de personas que valoren lo que somos, nuestros talentos, nuestra forma de ver la vida. No es que estemos solo con personas iguales a nosotras. Se trata, más bien, de tratar de ampliar nuestro círculo social, de hacerlo más heterogéneo.

12. Mantén distancia de las personas que solo critican

Es común conseguirse con personas cuya forma de entender la relación contigo es criticarte. No importa si se trata de un familiar o de un amigo cercano: si no logras que cambie su actitud, pon distancia de por medio. En ocasiones se trata de personas que han recibido tantas críticas en su vida que se hicieron la idea que, señalar las imperfecciones en otros es valioso. Suelen excusar su negativismo argumentando que no pueden ser hipócritas. En realidad para no ser hipócrita no es necesario decir todo lo que se piensa. Basta con no decir lo que no se piensa.

Para mantener el amor propio tienes que alejarte de cualquier persona que te critica constantemente de forma gratuita e innecesaria.

13. Evita la dependencia emocional

La dependencia emocional ocurre cuando vemos a otra persona como una necesidad y no como una opción. Este rasgo negativo es una pieza fundamental en las relaciones tóxicas. Es necesario aprender a estar con uno mismo. No podemos ser seres sociales si no somos capaces de mantener nuestra individualidad.

Es muy útil que hagas una lista de las cosas que, aunque te perjudican, haces por los demás como resultado de tu afecto por ellos. ¡Evítalo! Este suele ser un síntoma claro de dependencia emocional. 

14. Pon tus propios límites

Quien se tiene amor propio tiene que tener la fuerza para fijar límites, de tal forma que pueda evitar todo lo que le pueda dañar de cualquier manera: física, emocional o espiritualmente. Los límites son una herramienta muy importante para mejorar las relaciones interpersonales y aumentar el amor propio.

15. Recuerda que no puedes controlarlo todo

Finalmente, pero no menos importante, debemos recordar que no tenemos el control de todo. Solo tenemos un control limitado sobre nuestras propias acciones y ningún control sobre las de otras personas.

Por eso el amor propio no puede depender de las situaciones sobre las cuales no tenemos influencia, porque de lo contrario estaríamos condenados a vivir frustrados.

Algunas interrogantes para reflexionar sobre tu amor propio

Amor propio

A continuación te ofrecemos un conjunto de preguntas para ayudarte a reflexionar sobre tu amor propio. Esperamos que, junto a los 15 pasos anteriores te puedan ayudar a llevar tu amor propio a donde lo mereces.

  • Cuando te miras al espejo… ¿Te gusta lo que ves?
  • Cuando sales… ¿Haces cosas que te gustaría hacer o complaces a los demás?
  • Cuando te toca dar tu opinión… ¿La das o prefieres evitarlo?
  • Cuando cometes un error… ¿Lo aceptas y sigues adelante o te culpas por ello mucho tiempo?
  • Cuando te criticas a ti misma… ¿Eres tolerante y recuerdas que eres un ser humano o te recriminas con toda tus fuerzas?
  • Cuando te toca enfrentarte a cosas nuevas… ¿Las disfrutas o prefieres evitar salir de tu zona de confort?
  • Cuando recibes una crítica… ¿Lo aceptas como parte de la vida o sientes que te destruyen?

Recuerda, no puedes amar a nadie más de lo que te amas a ti misma. Solo quienes se aman profundamente pueden ofrecer un amor verdadero.

Si deseas convertir tu amor propio en una herramienta para impulsar un cambio en tu vida, no dejes de participar en nuestro programa Simplemente… Tú, de la mano de Nurvick. ¡Te esperamos!

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